VAMOS EN BICICLETA

Como viene sabéis todos, el Vallès Oriental está pleno de caminos para andar, corre, ir en bicicleta, etc. Hace unos días fue el Santo de Ïu y sus abuelos le regalaron una sillita para la bicicleta. El post de hoy os explicaré mi experiencia con el niño y la bicicleta y todo el que es necesario para ir a hacer un paseo en bici.
Hacía años que teníamos las bicicletas cogiendo polvo al parking y por eso tuvimos que hacer una “puesta apunto”. Dejamos el niño con sus abuelos y cogimos las bicicletas, hinchamos las ruedas, fuimos a un lugares de estos donde tú mismo limpiezas el coche para pasar una manguera a las bicicletas puesto que tenían 3 dedos de polvo. Un golpe limpias y pulcras, Albert montó la silla de la Ïu a su bicicleta. ¡Y ya lo teníamos todo apunto!
Así que el domingo por la tarde, después de que Ïu hiciera una siesta y un biberón fuimos a hacer un paseo en bicicleta.

¿Qué hay que traer dentro de la mochila?

Parece que no, pero ir con un bebé es como irse una semana de vacaciones. Dentro de la mochila traíamos:

1. El pañuelo de porteo de la marca BOBA, por si pasa cualquier cosa o el niño no estuviera bueno poder volver andando con el niño a cuestas.
2. Un biberón por si acaso .
3. Agua por los 3.
4. Un jersey por sí en algún momento hace fresquito.
5. Kleenex por los mocos
6. Crema para el sol, porque aunque le hubiéramos puesto antes de salir si hace muy solo o estás mucho rato se tiene que volver a poner.
7. Crema por los mosquitos, puesto que ahora está pleno!

Cuál es nuestra experiencia?

Pusimos a Ïu a la bicicleta y le pusimos el casco. Hay que remarcar que el casco no le gusta demasiado puesto que todo el rato se lo quería sacar. Subimos a las bicicletas y fuimos a hacer el paseo, primero por calles y finalmente por caminos de tierra. Bien es verdad que Ïu iba muy tranquilo mirando el paisaje, jugando con la pipa, con las manos, etc. Hicimos en total unos 10 km. Y después fuimos a tomar un refresco isotónico. Bien es verdad que el niño estuvo muy bien todo el rato y no tuvimos ningún problema.

Al llegar a casa lo bañamos y directo a dormir hasta el día siguiente.

Como madre, me llenó de orgullo ver mi hijo sobre la sillita de la bicicleta tan tranquilo y sin llorar. Y estoy esperando el próximo fin de semana para volver a hacer una vuelta.

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